jueves, 10 de julio de 2008

Bienvenidos al Blog de la Iglesia de Santa Agatha

Hemos creado este blog para que nos lleguemos a conocer mejor y para que puedas expresar tus ideas s, emociones, inquietudes, sabiduría, o simplemente, ser tu mismo en este blog. ¡Bienvenidos!

La Vida de Santa Ágatha

Santa Águeda (o comunmente conocida como Santa Ágatha) fue una de los mártires más altamente venerados de la antigüedad cristiana, pero mucha de la “historia verdadera” ha sido confundida al paso del tiempo. Ella se encuentra enumerada en los martirologios más tempranos de la historia (el Martyrologium Heironymianum, y el Martyrologium Carthaginiense) que datan del quinto siglo (Los años 400s D.C.). Su nombre se menciona en el viejo canon latino de la Misa.

Aunque todos estos libros vinieron muy tarde (al menos en cuanto al año 200 D.C. cuando ella vivía), sí tenemos tradiciones acerca de su vida y su muerte. Nos enteramos de sus leyendas en poesía clerical, en las cartas de prelados y en un documento llamado “ Los Actos del Martirio de Santa Águeda.”

De acuerdo a estos documentos, ella fue la hija de una familia distinguida y, a la vez, Águeda era conocida por su belleza. Por esta misma razón, un Senador Romano, un hombre pagano por el nombre de Quintianus, la encontró demasiado bella que la quiso como esposa. Águeda, sabiendo que casarse con un Senador implicaba que ella debía someterse a sus rituales que requerían la práctica de idolatría, Águeda le negó su mano. En una furia vengativa, él usó su poder político para manchar su nombre y hacerla “una mujer mala” (ya sea que contrataría a una señora muy rica que entrenaría a Águeda según la vida meramente elegante, y por consiguiente, tuviera la tentación de tener una vida más materialista, o quizá conseguir a una prostituta que debería “entrenarla” en ese aspecto. Aunque si fuera lo último, la idea detrás es que si él no la podría tener, él haría todo lo posible para que nadie más la quisiese para matrimonio). Sin embargo, las artes seductivas de la mujer, cualquiera que fuesen, fueron liquidadas por la firmeza inquebrantable de Águeda en la fe cristiana y por su disciplina en la vida.

Entonces, frustrado en su plan, el Senador la subordinó bajo la tortura de un Prefecto Romano. Entre tantas torturas, sus pechos fueron cortados. Por consiguiente, el arte de la iglesia la presenta llevando sus senos removidos por incisión en una bandeja, aunque aquí la tiene meramente llevando “la Palma de Mártir”. No hace mucho que ella ha sido venerada como la santa patrona de pacientes de cáncer en los senos.

Según la mayoría de leyendas, ella murió por haber sido herida en sus senos, aunque otra leyenda dice que ella tuvo que vivir una prueba extremadamente dura, con el despreciable amante, para que después sea quemada en la estaca. Mientras que algunas leyendas dicen que ella murió quemada, otras leyendas dicen que ella fue salvada de este destino por un terremoto misterioso, y que ella más tarde murió en prisión. Lo importante que cada leyenda concuerda que ella murió sufriendo.

Ella es considerada como la santa patrona de Malta. Pues se reporta que intercedió y evitó a que Turquía invadiera a Malta en 1551.

Los vascos tienen una tradición de reunirse en las vísperas del día de Santa Águeda y caminar alrededor del pueblo. La gente puede elegir oír una canción acerca de su vida, acompañados por las pulsaciones de sus bastones o una oración para esos difuntos en casa. Después de eso, el propietario de casa le dona la comida al coro. En Catania, Sicilia, se lleva a cabo un festival anual para conmemorar la vida de Santa Águeda del 3 al 5 de febrero. El festival culmina en una gran procesión a través de la ciudad en la cual centenares de miles de residentes de la ciudad participan. Aquí en Los Ángeles, celebramos su fiesta el 5 de febrero, con una cena y baile parroquial cercas de la fecha.

Somos una Iglesia dedicada a su memoria, y por ese hecho, estamos dedicados a la memoria de martirio. Tiene sentido para nosotros preguntarnos lo que hemos aprendido sobre el martirio. Por un lado, es un testimonio emocionante para la fidelidad bajo una dura presión, y nos puede desafiar a nosotros que midamos nuestra lealtad para con Dios por ser un principio muy alto. Por otra parte, también nos muestra algo de la naturaleza de lo que es ser religioso y / o la intolerancia política sobre las “cosas” que causan la existencia de mártires; Esto nos debería desafiar a nosotros que a que cuestionemos nuestra intolerancia a personas cuyas opiniones y creencias son diferentes a nuestras.

Se ha dicho que “la sangre de los mártires” es el alimento de la Iglesia, queriendo decir que su testigo de fe (“testigo” es lo que la palabra griega “mártir” realmente quiso decir) inspira un compromiso profundo en quienes oyen su historia. Pero, es también cierto que la sangre de los mártires es también el resultado de guerras y de la violencia humana. Con tal de que los seres humanos consideren de que “el odio” hacia sus enemigos se presenta como “el principio de Dios, ” y mientras que aprendan que las artes de violencia son un “proceso normal del devenir de las edades,” entonces los mártires siempre serán creados.

La memoria de Águeda nos enseña que nuestro poder de matar a un ser humano es un poder débil que tenemos, y también nos dice que es imposible matar la ideas y las causas detrás de todo. Tal vez ella nos invita a que pensemos cómo estamos en el mundo. Tal vez ella nos ruega a nosotros que no creamos a más mártires, sino que aprendamos a vivir en paz y con respeto mutuo Tal como ella lo hizo siguiendo al Príncipe de la Paz. A lo mejor TÚ necesitas que escuchar su propuesta. ¿Por qué? No sabemos la razón. PERO, una de dos, o eres un miembro de la parroquia o has escuchado su historia por curiosidad. Quizá una Mente Mayor que la tuya está tratando de obtener tu atención, y te quiere ayudar a que veas una manera de vivir más amable y más cortés en el mundo.

Reza con nosotros esta oración:

Santa Águeda, mujer de valor, por tu propio sufrimiento hemos estados iluminados para pedirte que intercedas por todos aquellos que tienen cáncer en los senos. Ponemos el nombre (s) ante ti, y le pedimos que intercedas a su honor. De donde estás en la salud de la vida eterna, donde todas las heridas se han curado, y todas las lágrimas se han borrado, pide por ____________________, y por todos nosotros. Pídele a Dios para que nos dé Su bendición sagrada en la salud y que lleguemos a estar sanos. Y, nos acordamos de que fuiste una víctima de tortura y que visite, con tu vida, la inhumanidad y crueldad humana. Te pedimos que ores por nuestro mundo entero. Pídele a Dios para que nos ilumina con un “genio de la paz y de comprensión.” Pídele a que nos envíe Su Espíritu de Serenidad, y pídele que nos ayude a compartir la paz con todos con quienes nos encontramos. De lo que aprendiste de tu camino de dolor, pídele a Dios que no dé la Gracia que necesitamos para permanecer santos en dificultades, sin dejar que nuestra cólera o nuestra amargura lleven nuestro control. Reza para que estemos más tranquilos y más caritativos. Y de tu santidad en nuestro cuerpo místico, la Iglesia, reza que nosotros, en nuestro lugar y tiempo, juntos, creamos un mundo de Justicia y de paz. Amén.

Vocatus atque vocatus, Deus Aderit
¡Invitado o no, Dios está presente!